domingo, 21 de julio de 2013

Cómo Trasladar tus productos (1/2)

Hace algún tiempo había pensado en compartir con ustedes una información que me parece muy importante pues puede evitar estrés, desastre y un desenlace del trabajo nada satisfactorio, estoy hablando acerca del traslado del trabajo de repostería.  

Para nadie es un secreto y que trasladar los productos es un poco complicado, debes empacar el o los productos de manera que lleguen en perfecto estado al sitio del evento, por ende el empaque de traslado seleccionado no debe rozar con el producto y debe ser lo suficientemente estable para no se deslice el producto durante el viaje en vehículo.

Ahora bien, en este momento hablaré sobre el traslado de cupcakes, como la mayoría de nosotros sabemos existen empaques de acetato especialmente diseñados para trasladar estos productos, dichos empaques vienen con cavidades para colocar los ponquecitos. Estos empaques vienen con tapas altas (ideal para aquellos ponquecitos decorados con crema) y otros con tapas llanas (ideales para los ponquecitos no decorados) también existen cajas de cartón para esto. Puedes encontrar cajas desde 1 cavidad hasta 16 que son las que he visto, pero son populares las de 4 o 6 cavidades.

Base para cajas de cupcakes con 16 cavidades

Caja de cartón para cupcakes con 6 cavidades
Caja de acetato para cupcakes con 6 cavidades

 Ahora bien, cuando tienes un pedido de por lo menos 50 cupcakes trasladarlos en esa cajas podría ser coqueto pero también costoso. ¿Qué hacer? El método que hago y quiero compartir con ustedes es pinchar los cupcakes en un palito (puede ser plástico o de bambú) y ensaltarlos en una bandeja de anime cortada por ti, con este método no hay desperdicio porque cortarás el anime del tamaño justo, los ponquecitos nunca se moverán, saldrá mas barato el traslado y ocupará menos volumen.

Espero esto haya sido útil para ti y si tienes alguna otra manera de trasladar tus cupcakes, no dudes compartirla con nosotros comentando esta publicación

miércoles, 3 de julio de 2013

Un repostero debe ser habilidoso con las manos y con la mente

Recientemente me escribió Gabriela por facebook. Ella pertenece a una red de amigos relacionados al excursionismo, resulta que pronto cumple años uno de los chicos de esa red y ella quería regalarle una torta coqueta. Lamentablemente no vivimos en la misma ciudad y no podía pedirme la torta a mí, su cuñada aparentemente hace lindas tortas pero les quedan incomibles (Yo la mandé a revisar mi publicación de Sabor, Textura y Presentación que ustedes pueden ver mas abajo jiji).

Resulta que en la casa del cumpleañero todos están a dieta y la torta mas que ser un postre de cumpleaños sería un detallazo de cumpleaños porque la torta debería ser pequeña pero muy especial: algo que denotara la pasión del cumpleañero por la montaña.

Como la mayoría de los clientes, Gabriela no sabía mucho sobre tendencias en decoración de tortas y no dudó en consultarme ¡ella estaba vuelta un desastre!, además creo que el presupuesto era limitado porque resulta que la niña compró un cupón de descuento donde le ofrecían una torta pequeña rellena con arequipe o chocolate y decorada según la preferencia del cliente, pero Gaby no tenía preferencias...simplemente sabía que quería algo especial cuyo tema estuviera relacionado con el excursionismo.

 En principio le sugerí que buscara a alguien que modelara y que pidiera un "muñeco" que se pareciera al cumpleañero con sus accesorios de excursión preferidos: morral, bastón, entre otros y que el repostero le tallara una torta versión miniatura de la montaña preferida del cumpleañero. Obvio, esto es un trabajo que hay que hacer con antelación y conociendo de antemano los trabajos previos del repostero; hasta este momento yo no sabía que la torta iba a ser comprada con un cupón y creo que este trabajo no estaba incluido.

Luego ella me preguntó sobre unas fotos en la torta, obviamente se refería a las hojas de arroz; a lo que sinceramente le dije: yo no soy muy partidaria de las hojas de arroz a excepción de para dar algunos detalles a la torta o para fiestas infantiles pero bueno. Entonces para hacer la torta diferente se me ocurrió que podía seleccionar una foto de una montaña y tallar la torta con la forma de la montaña y colocar algunos detalles en relieve sobre la foto como árboles o agua si había alguno de esos dos elementos en la fotografía usada, por aquello de que la torta debía ser especial y no simplona.

 Como la opción que iba ganando era la hoja de arroz (por lo del presupuesto) se me ocurrió otra idea... Imprimir la hoja de arroz con alguna pintura o fotografía y que la torta rectangular simulara el marco de un cuadro o portaretrato según fuera el caso. Lamentablemente la torta no la iba a hacer yo así que ella tenía que consultar con el repostero que la iba a atender a ver qué era capaz de hacer. Lo cierto es que generalmente las personas no tienen suficiente imaginación para saber todo lo que se puede hacer en repostería, es labor del repostero aportar ideas y es labor del cliente dejarse asesorar y permitir que el repostero le de rienda suelta a su imaginación, puesto que cada torta debería ser única no se verá el resultado hasta tener la torta en las manos.

Aún no sé cómo le fué a Gaby pero ayudarla me dió algunas ideas para desarrollar posteriormente. Una torta única e irrepetible no es más que el resultado de un arduo de imaginación. Así que el trabajo de un respostero además de tener habilidad con las manos y conocer recetas es entrenar su mente para que esté abierta a innovadoras ideas.

Otra cosa que se me olvidaba: La fase de diseño de un proyecto forma parte del trabajo del repostero, tus ideas valen y mucho. Hay cosas que se pueden compartir y otras que no. Aún así, si tienes algún proyecto en el cual te haya costado concebir la parte de diseño y deseas compartirlo no dudes en comentarnos cómo te fué.

sábado, 29 de junio de 2013

Me Enamoré

Últimamente me está sucediendo algo: me enamoro de los trabajos que realizo. Parece loco pero me ha tocado modelar dos personajes en azúcar que no conocía en absoluto, cuando supe quienes eran me parecieron de los más feitos pero luego les tomé cariño y quedé enamorada de ambos y por supuesto de mi trabajo.

 El primero de los personajes fue Yoyo el Mago, cuando me preguntaron si podía modelar a Yoyo de Baby TV quedé con una cara de ponchada que no se la brinca un venado, en mi vida había oído siquiera hablar de ese personaje, así que me avoqué a realizar una investigación exhaustiva..¡Mentira! solo busqué en imágenes de  google el personaje y voilá: apareció Yoyo jeje. Lo cierto es que el muñequito es bien feito (a mi parecer) y no habían muchas fotos así que hasta me tocó ver un capitulo de la comiquita, el personaje es graciosísimo y totalmente desproporcionado. Tuve que hacerlo sentado porque no había manera de sostener su cabeza gigante en esas piernas flaquiticas, al final del asunto quedé totalmente enamorada de Yoyo, este trabajo me lo encargó una amiga para el cumpleaños de su sobrino quien pasa todo el día adivinando ¿dónde esta yoyo?.




El segundo personaje era para una persona mas adulta y el detalle era para recordar su infancia, se trataba de La Pequeña Lulú, ustedes me perdonarán pero yo no sabía de quien se trataba...me dijeron: es como una Mafalda pero con rulos y un poquito mas alta. Nuevamente mi amigo Google me ayudó, de Lulú había una cantidad enorme de fotos y viendo todas esas fotos concluí que lulú inventó ya hace mucho tiempo el estilo californiano para el cabello...negro arriba y marrón abajo, además cada nueva edición de la caricatura le cambian un poco la imagen así que fue difícil decidir por cual imagen me iba a guiar; de hecho el modelado resultó una mezcla de varias imágenes. El resultado final fue el siguiente:



Yo quedé amando a Lulú, aunque al compararla con la foto siento que debí estilizarla un poquito mas pero aún así me fascinó el resultado ¿qué opinan ustedes?

Como quedé tan emocionada con Lulú tengo como tarea pendiente ver o leer un capítulo de esta caricatura, todos me han dicho que es muy irreverente y eso me encanta.